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Viajar

Corfú: Mitos griegos, 4 castillos y muchas batallas.

Os propongo un viaje diferente a esta isla griega, ya que además de sus playas y magníficos espacios naturales hay mucho más que conocer. Corfú está llena de castillos, mitos griegos y batallas que hoy vamos a descubrir.

Corfú: Mitos griegos, 4 castillos y muchas batallas.

Corfú está llena de castillos, mitos griegos y batallas que hoy vamos a descubrir. Os propongo un viaje diferente a esta isla griega, ya que además de sus playas y magníficos espacios naturales hay mucho más que conocer. Nuestra isla es parte del archipiélago de las Islas Jónicas, de las que la más conocida es Ítaca, patria y reino de Ulises, el famoso héroe de la Odisea. No es la isla más grande, pero siempre ha sido la más importante de la región debido a la riqueza de sus tierras, en las que se asentaron desde la Antigüedad muchos pueblos de gran potencia cultural, política y militar. ¿Empezamos?

Corfú: un puesto estratégico.

Corfú está situada en un lugar estratégico del Mediterráneo, a sólo ocho horas en barco del sur de Italia y a poco más de una milla náutica de la costa de Albania. Lo cierto es que Albania está tan cerca que desde Corfú se pueden ver claramente las casas de Saranda, la ciudad más próxima, en cuyo puerto hay mucho movimiento de pasajeros, especialmente en verano.

Desde tiempos inmemoriales todas las potencias europeas han deseado establecerse en la isla, ya que desde ella se garantiza el control y dominio de una buena parte del centro de Europa. Por esta razón tuvieron lugar numerosas batallas para defender y conquistar este bastión. Tan grande ha sido su importancia que todavía hoy pueden visitarse dos imponentes castillos en la propia capital de la isla, que tiene el título de Castrópolis o Ciudad de los Castillos, y hay muchos más que ahora vamos a conocer a lo largo de su geografía.

Hagamos un recorrido histórico por esos hitos, en los que muchas veces se juntan la historia y los mitos. Si conocemos bien los antecedentes podremos disfrutar más aún de nuestro periplo por los castillos y murallas de Corfú.

Ulises, la Odisea y los mitos griegos: Paleokastritsa.

Los primeros habitantes de la isla, conocida (probablemente) como Esqueria, fueron los Feacios, de quienes se dice eran los descendientes del rey Feax, hijo de Poseidón y la ninfa Corcyra. Si bien no participaron en la Guerra de Troya, Homero nos cuenta en su Odisea que apoyaron a Ulises en su viaje de regreso de la contienda (recordemos que Ulises era el rey de Ítaca, una de las siete Islas Jónicas). Los mitos griegos nos cuentan que la relación entre Ulises y Poseidón no era muy cordial, y este último puso todos los obstáculos posibles en su ruta de regreso para evitar que llegara a su casa, donde Penélope le esperaba pacientemente: el pobre tuvo que lidiar con monstruos, tormentas y sirenas hasta que pudo llegar a su hogar muchos años después. Una de estas terribles tormentas provocó que su barco naufragara no lejos de la costa oeste de Corfú.

Corfú: Mitos griegos, 4 castillos y muchas batallas.
La costa oeste de Corfú, hogar de Ulises durante su estancia en el palacio del rey Alcínoo según cuenta la Odisea. @vivecorfu

El mito de la roca y Poseidón.

A la mañana siguiente fue rescatado de la playa por la princesa Nausícaa, quien había bajado a pasear por la orilla con las damas de su corte. Lo encontraron desnudo en la playa, y cuenta la leyenda que la princesa le prestó uno de sus velos y le llevó a su palacio con su padre Alcínoo. Allí, a los cuidados de la princesa y los médicos de la corte, consiguió recuperarse. El rey le regaló uno de sus barcos para poder continuar su viaje de incógnito, a escondidas de Poseidón.

La leyenda local nos cuenta que el barco con el que Ulises naufragó fue transformado en una gran roca por el dios de los mares. Si queréis ver la roca podéis acercaros a las playas de Paleokastritsa donde, además, se encuentra la playa donde los guías turísticos dicen que la princesa encontró al héroe. Por cierto, el nombre de esta zona significa pequeño castillo, ya que se cuenta que Alcínoo tenía aquí una fortaleza que no ha podido ser descubierta todavía, a la espera de que los arqueólogos destapen sus misterios.  Ahí lo dejo.

Escenario de batallas

La Guerra del Peloponeso (431–404 AC) enfrentó a Atenas, líder de la Liga de Delos, contra Esparta, que a su vez lideraba la Liga del Peloponeso. Según cuentan las antiguas crónicas del historiador Tucídides, la isla, cuyo nombre antiguo era Korkyra, era una importante potencia naval que apoyó a Atenas y Corinto en la batalla de Sivota. La Alianza ganó la batalla, aunque al final perdió la guerra frente a los espartanos, apoyados por los persas, y con esta derrota se puso fin al Siglo de Oro de la Antigüedad. Los arqueólogos del siglo XIX, principalmente británicos y alemanes ansiosos de encontrar las raíces de la cultura europea, leyeron los mitos griegos y descubrieron antiguos enclaves de castillos, foros y templos, sobre todo en la zona conocida como Paleópolis. Uno de mis favoritos es el Templo de Kardaki, construido en el 500 A.C. aproximadamente, orientado hacia el Este y dedicado probablemente a Zeus o Apolo.

En el 229 A.C. Corfú fue conquistada por los romanos, y con ello pasó a ser parte del Imperio Romano de Oriente, conocido más tarde como el Imperio Bizantino. Diversos ataques y puntuales ocupaciones de los árabes y los normandos alentaron la construcción de varios castillos, que hoy todavía pueden visitarse y admirar en la Ruta de los Castillos.

El Ángel contra los piratas.

Os presento el Castillo del Ángel, o Angelokastro. De época bizantina, domina todo el Oeste de la isla desde un acantilado y vigila todo el mar con una vista panorámica de más de 180 grados. Se cree que data del siglo XII, cuando se construyó una nueva fortificación en un promontorio natural para proteger la zona oeste de isla de los ataques de los piratas genoveses, y se cuenta que, en el año 1403, 10 000 mercenarios asediaron el fuerte durante un año, sin éxito. Por cierto, una curiosidad. ¿Sabéis cómo se comunicaban con el resto de la isla en caso de ataques? Lo hacían con enormes hogueras: encendían un gran fuego en lo alto de una torre en un monte cercano al castillo y sus llamas eran visibles desde los altos edificios de la ciudad, con lo que la población quedaba avisada de que se acercaba un nuevo peligro y podía prepararse para una inminente batalla.

Una excursión interesante.

Si os apetece ir a verlo, este monumento está abierto todo el año, y la verdad es que merece la pena el paseo. Podemos visitar, entre otros, una pequeña iglesia construida en una cueva llena de frescos bizantinos, antiguos muros, almenas, merlones y algunos restos de los antiguos enterramientos excavados en la roca y reservados para los nobles muertos en combate. La vista es grandiosa y lo cierto es que te inspira a evocar los tiempos en los que los barcos de los genoveses se acercaban en lontananza. Dicen, incluso, que en los días que no hay bruma es posible vislumbrar la silueta de la costa de Italia. Si mal no recuerdo, la entrada al recinto cuesta dos o tres euros y es una visita muy entretenida, apta para toda la familia.

El castillo oculto entre olivos.

El castillo de Gardiki, en el sur, está muy cerca de la playa y parque natural de Chalikounas. Data del siglo XIII, y está escondido entre rocas y bosques, perfecto para sorprender a los invasores si se adentraban por la laguna de Korission. Junto con el tercer castillo, el de Kassiopi, en el noreste, formaban un triángulo defensivo sin parangón que hizo muy bien su papel hasta la aparición del implacable Imperio Otomano en el Mediterráneo.

La proximidad de los otomanos y la fuerza de sus ejércitos hicieron que los habitantes de la isla pidieran ayuda a los venecianos. Venecia era uno de los estados más poderosos en el siglo XIV, y siempre había tenido muy buena relación con las islas del Jónico. Dicho y hecho: en 1386 pidieron su adhesión a la República Veneciana, y pronto se erigieron dos importantes fortalezas en el centro de la isla, es decir, en la capital, pues los flancos del Oeste estaban ya protegidos por las fortalezas bizantinas. Vamos a conocerlos un poco mejor.

Venecia contra el Imperio Otomano.

El Paleo Frurio o Castillo Antiguo.

Enclavado en una roca-península al Este de la ciudad de Corfú, el Paleo Frurio es una magnífica construcción militar de base bizantina, probablemente del siglo VI de nuestra era, que ha seguido siendo usada y modificada a lo largo de los siglos. Se cuenta que detuvo tres importantes ataques de los otomanos, el último de los cuales tuvo lugar en agosto de 1716 y se conoce como El Sitio de Corfú. Este último intento de conquista trajo miles de soldados turcos en centenares de barcos de guerra (30 000 soldados, 3 000 caballos y 2 000 cañones), si bien los venecianos no quedaron atrás, ya que pidieron ayuda a Austria. Sus tropas, lideradas por el Mariscal Schulenburg, derrotaron a los atacantes frente al castillo en una semana. La leyenda local cuenta, sin embargo, que fue un milagro de San Espiridón quien provocó una enorme tormenta de rayos sobrenaturales, causando el pánico y la huida entre los otomanos. Sea como fuere, los malos no volvieron a intentarlo y la isla quedó en manos de los venecianos hasta su derrota por parte de Napoleón, que también se dio una vuelta por este paraíso mediterráneo.

Este castillo tiene además varias zonas añadidas por los británicos durante el protectorado, que a su vez sirvieron de defensa y barracones durante la Segunda Guerra Mundial.

El Neo Frourio o Castillo Nuevo.

El Neo Frourio fue diseñado por los venecianos después del primer asedio de los otomanos, a mitad del siglo XVI, para prevenir los ataques desde la zona noroeste de la isla y proteger a la población. Los turcos habían construido un pequeño fortín en el islote de Vidos, desde donde atacaban las posiciones abiertas al norte del Paleo Frurio. Este fortín, imposible de alcanzar desde el mar, era prácticamente inexpugnable. Para cortar su avances y contrarrestar esta ventaja, el entonces gobernador de la isla decidió erigir un segundo fuerte, ya que el Sitio de 1537 había diezmado la población considerablemente. El emperador Suleimán había enviado 320 barcos, que, repentinamente abandonaron el ataque por miedo a una misteriosa plaga. Hay quien dice que esta plaga fue enviada por San Espiridón, patrón protector de la isla. Sea como fuere, los turcos se retiraron, pero un nuevo ataque era inminente.

Y se contruyó el castillo sobre el monte de San Marcos, de donde tomó su nombre. Tiene planta pentagonal, dos bastiones gemelos y una complicada red de túneles y laberintos que lo conectan subterráneamente con la Antigua Fortaleza. Los muros exteriores están plagados de relieves, inscripciones y muchas esculturas con el famoso león alado símbolo de Venecia, ya que se trataba del más importante edificio militar construido íntegramente por los venecianos en el Mar Jónico. Años más tarde Napoleón construyó dos pequeños fuertes en los islotes cercanos de Vidos y Avrami, destruidos más tarde por los británicos.

Los restos de la muralla.

Las nuevas defensas de la capital se completaron con la construcción de una muralla que rodearía toda la costa de la capital. Esta muralla todavía existe, si bien es ahora parte de la calle que circunvala el casco antiguo en un barrio llamado, precisamente, Muragia.

Recuerdo de Napoleón.

De la época Napoleónica quedan pocos edificios originales, ya que los franceses estuvieron pocos años en Corfú. Lo más destacado es una gran plaza-parque llamada Plateia, que se diseñó para cubrir el antiguo campo de batalla que había inmediatamente entre el Antiguo Fuerte y la Ciudad Vieja. Actualmente es un lugar de paseo y ocio para turistas, estudiantes y familias, así como la calle conocida como El Listón, de uso exclusivo para la nobleza en tiempos de los venecianos y hoy llena de cafeterías y restaurantes.

Corfú: Mitos griegos, 4 castillos y muchas batallas.

Las guerras del siglo XX.

El siglo XX fue complicado para la isla. Ya hemos comentado anteriormente que el control de este territorio significaba la llave de entrada al Este y Oeste de Europa. En la I Guerra Mundial fue ocupada de nuevo por los franceses, y más tarde fue refugio de soldados serbios y de Montenegro. En 1939, durante la II Guerra Mundial, cayó en las manos de Mussolini, quien ya había intentado “recuperar sus territorios italianos” en 1925. Tras la rendición de los italianos, la capital fue bombardeada por los nazis en 1943, quienes además encarcelaron a todos los judíos de la ciudad en el Antiguo Castillo para llevarlos a Auschwitz. En 1944 la isla fue finalmente liberada y devuelta al Estado Griego. Si visitamos el casco antiguo de la capital podemos ver las huellas de la contienda, algunos edificios todavía conservan huellas de las balas como es el Palacio de San Miguel y San Jorge. De las tres sinagogas queda en pie una, llamada ‘Scuola Greca’, en el barrio judío de la ciudad.

Viajar en busca de más mitos griegos.

Si te has quedado con ganas de más, puedes encontrar muchos consejos de viaje y pistas para organizar tu escapada en este intereseante artículo de El Viajero Experto y en la página Vive Corfu. ¿Te apuntas?

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